Un hada descontrolada

Si bien, el texto no es que tenga mucha miga, sin embargo, la combinación con las ilustraciones consigue un resultado divertido. Simplemente, la niña Marga, disfrazada de hada con varita mágica, queda a jugar con su amiga Hortensia . Las niñas empiezan a jugar a los hechizos y, Marga comprueba estupefacta cómo todos sus deseos se convierten en realidad. Pero la cosa comienza a írsele de las manos mientras su amiga no para de reírse, así que muy enfadada, le lanza un hechizo por el que convierte a Hortensia en sapo para, acto seguido, arrepentirse y, de nuevo enfadada, romper la varita. Triste porque ha roto la varita y ya no puede devolver a su amiga a su estado habitual, regresa a casa dispuesta a confesárselo a la madre de Hortensia. Cuando llegue, descubrirá que su amiga, que sí es una bruja, ha estado toda la tarde divirtiéndose a costa de ella.

Y, claro, contado así, no tiene tanta gracia (bueno, ninguna gracia), pero como ocurre muchas veces con los álbumes de Bouchard, las ilustraciones son tan buenas que mejoran considerablemente el cuento. De nuevo, ilustraciones a tinta en los que tan solo destacan a color algunos personajes en cada página. Siempre con reminiscencias de Quino o Sempé: estupendo.

“L’après-midi d’une fée”, lo escribió e ilustró André Bouchard en 2015 y un año después lo tradujo al castellano la editorial Luis Vives.

¡Hasta la semana que viene!